jueves, 22 de diciembre de 2011

payasos


Lo que voy a escribir, lo que quiero escribir, tiene que ver con payasos, con la vejez y el abandono, pero también con la burla y la imaginación como contrapeso de la realidad. El azar (el acaso) me ha llevado a estas caras de payaso en un vídeo de un músico que aprecio, Egberto Gismonti. El azar tiene dedos hábiles y sabe cómo devolvernos la sorpresa de vivir.

sábado, 17 de diciembre de 2011

garabato 14



el tiempo de la impericia iguala nuestra duración _ a mayor saber y experiencia mayor conciencia de que estamos empezando a aprender hasta el fin _ incluso aquello que más conocemos

miércoles, 14 de diciembre de 2011

nos otros

A menudo pienso, como en la adolescencia, que nuestro único destino posible es el de ser un reflejo, un cuerpo visible a los ojos de los demás, que nos contemplan con la certeza de ser una presencia que se reconoce en nosotros. Onetti lo expresaba mejor que nadie en Juntacadáveres a través del personaje de Jorge, quien se reconocía en los ojos de Julita: “Me estoy viendo y acepto: débil, puro, incapaz de soledad, sin más destino posible que ser un elemento en la existencia de otro, otros”. Ahora, sin embargo, eso que entonces vivía como una limitación lo percibo como una riqueza: el juego fértil de los espejos. ¿O será el miedo a la soledad?

domingo, 11 de diciembre de 2011

charms of the night sky


Ese momento frontera, mínimo lapso posterior al ocaso pero todavía no la noche, donde soledad y silencio alcanzan su extensión. Venías de otro otoño, a orillas del mar, hasta este invierno interior. He perdido todos mis amuletos, dijiste contra el cielo, pero lo que más lamento es no haber creído nunca en el poder que pudieran encerrar. Pájaros pasaron hacia otro cielo. Miraste las palmas de tus manos, incrédulo, aunque confiado: las manos, al menos, no las podré perder. ¿Creíste ver entonces la sombra de un cuchillo?

jueves, 1 de diciembre de 2011

lo que dice

Hombre iguana, © Byron Rabe Rendón

Esa mirada de iguana me desvía la atención de lo que dice. Un ojo azul marino, gris piedra el otro, ambos giratorios e hipnóticos. Y esa voz quebrada que vuelve a emitir un ronroneo en torno a las palabras, luego un gemido agudo. No entiendo la frase, algo sobre el sabor de la carne. Pero no habla de mí, me parece. Aunque me mira.

martes, 29 de noviembre de 2011

garabato 13



la negatividad que a menudo te anula no es sino una sordera del sentimiento una ceguera mental _ un gesto de la voluntad basta para comenzar a escuchar esa voz que te lleva al aire de las cosas con la mirada limpia de otros días

domingo, 27 de noviembre de 2011

retorno

Tu imagen melancólica
en el cristal tan tenue
borrada por la lluvia
es la imagen de un niño
que aún se asoma a su adentro
buscando a tientas la quebrada imagen
de lo que quiso ser.

(Retorno)

José Ángel Valente, Fragmentos de un libro futuro (2001)

Hay poemas que contienen en una sola frase (pero cuánto puede llegar a decir una frase) todo el vértigo del tiempo, el recuerdo y el sentimiento de pérdida. Pérdida, sí, del pasado (infancia) y en el presente (desorientación, extravío). Imagen dentro de la imagen, la melancolía como pretexto de una búsqueda nunca cumplida, la de sí mismo.

lunes, 21 de noviembre de 2011

viernes, 18 de noviembre de 2011

garabato 12


abraza tu ignorancia aférrate a ella como un hereje a un hierro candente _ extrae de tu ignorancia todo el conocimiento necesario para mirar a la muerte cara a cara

sábado, 12 de noviembre de 2011

improvisación y trance


Entre muchas otras cosas, el jazz es improvisación y la música gnawa es trance. Un gigante negro de 86 años lleva décadas buscando en las músicas africanas algo más que raíces o esencias: el mestizaje y el diálogo fértil. Lo imagino en uno de sus viajes, mirando la costa española desde Tánger, respirando el ritmo del límite, la cuerda vibrante de una frontera que él ha conseguido diluir con su música. Su piano no es un laúd magrebí, pero la música de Randy Weston ya es algo más que buen jazz. El ritmo hipnótico de la música gnawa de Marruecos contagia la improvisación del jazz y viceversa, y quien gana no es un estilo u otro, sino la música. Y quien se abandona a la escucha.

jueves, 10 de noviembre de 2011

crisis e hipocresías


Sea quien sea el ganador de la pantomima electoral bipartidista, podemos estar seguros de que volveremos a escuchar una frase que puede llegar a convertirse en lema: “Sufrimos una crisis económica sin precedentes desde hace casi un siglo, etc.”. Y se nos volverá a repetir la salmodia como si fuese una fatalidad divina. Pero es mentira.

En el discurso dominante (no sólo de la clase política, sino también en los miedos de comunicación de masas) se presenta la “crisis” como si fuese un tsunami o una erupción volcánica devastadora. Una catástrofe en sí misma, un “fenómeno” sin intención ni responsable. La cosa-crisis nos ha caído encima, según este discurso dominante, poniendo en apuros a nuestros gobernantes actuales e inminentes, que, por designios inescrutables y contra su voluntad, deben aplicar severos recortes sociales y privatizaciones de servicios públicos con el fin de aplacar a la hidra.

Otra versión, menos abstracta pero más hábil e incluso más amable, señala como responsables de la crisis de marras a los trapicheos y tejemanejes de algunos especuladores con nombres y apellidos, a quienes se podría imponer un castigo legal. O a las malas prácticas de la burbuja inmobiliaria, responsable de muchos males coyunturales, pero no de los medulares.

Se trata en ambos casos de una falsedad que omite el hecho de que el supuesto “fenómeno” de la crisis proviene sobre todo de la falla del sistema (qué acertado el eslogan del 15-M “Error 404”), de una economía financiera desbocada y todopoderosa que desde hace tiempo han asumido servilmente nuestros mandatarios y voceros mediáticos. Y que a diario se sigue describiendo de forma acrítica como el orden natural de las cosas. Un orden casi divino, no sólo porque la economía es la nueva religión de los últimos años, con sus dogmas y ritos, sino porque se encuentra más allá del bien y del mal. Tan todopoderosa es, que logra convertir la trapacería y el saqueo en prácticas loables, merced a una manipulación lingüística que hace parecer inocente la neolengua inventada por Orwell en 1984.

El estado de cosas actual (eso que llaman “crisis”), por tanto, no es un fenómeno natural, ni la consecuencia de sucias especulaciones puntuales, sino el resultado de un sistema exhausto. El empeño obcecado e interesado por revivir el cadáver de este sistema ha creado el Frankestein de nuestras democracias. En una visión del mundo donde la ética democrática ha sido desplazada por el “todo vale” para los ungidos y la resignación piadosa para los de a pie, lo que tenemos, lo que tendremos, una vez más, es la hipocresía al poder.

jueves, 3 de noviembre de 2011

ruinas griegas



– J’ai parcouru toute l’Europe, me dit Stilitano. J’ai même été en Grèce.
– Ça t’a plu?
– C’est pas mal. Mais c’est en partie détruit.


(– He recorrido toda Europa –me dijo Stilitano–. He estado incluso en Grecia.
– ¿Te gustó?
– No está mal. Pero está en parte destruido.
)

Jean Genet, Journal du voleur (1949).

(Leído hoy, este fragmento de la novela de Genet tiene nuevas lecturas.)

viernes, 28 de octubre de 2011

garabato 11


nostalgia de la frontera _ de vivir al filo de los días ahora que nos hemos guarecido en esta madriguera llamada centro en esta autocomplaciente serenidad en la seguridad narcotizante _ apenas eso _ una tibia inocente nostalgia

miércoles, 26 de octubre de 2011

octubre

Antoni Tàpies


Hay una leve luz caída
entre las hojas de la tarde.
No podemos hollarla.
                                Dame
tu mano y cruza
de puntillas conmigo
para nunca pisarla,
para no arder tan tenue
en sus dormidas brasas
y consumirte lenta
en el perfil del aire.

(Octubre)


José Ángel Valente, Fragmentos de un libro futuro, Galaxia Gutenberg, 2001.

lunes, 24 de octubre de 2011

blue in green



Un lamento metálico repite la misma nota apagada en la memoria. Ahora recuerdo: la mano temblando sobre el oro, un acorde soterrado, la sordina que atenaza aquel lamento en la hiriente dulzura de lo agudo. Y esa imagen turbia: la mano que en la danza lenta abandona la escena para dar su humo a una boca que no está. Trompeta en la noche: Davis dividiendo el silencio frío con el fuego contenido de su jazz. Y Coltrane, y Bill Evans, y Paul Chambers, y Jimmy Cobb. Y nosotros, en la escucha.


domingo, 23 de octubre de 2011

garabato 10


la historia es una sucesión de botas y cadenas ahogadas bajo el peso de los grandes nombres y gestas _ un ciclo de botas cadenas y nombres como plomo repetido _ soterrado bajo el ruido de ese engranaje quedará siempre un asidero con forma de palabra o de cuerpo o de música o color y una rabia lúcida que aliente la esperanza

jueves, 20 de octubre de 2011

víspera del agua



Todo le dolía
de tanto que los quería:

la tierra
y su muro de tristeza,

un rumor adolescente,
no de avispas
sino de tilos,

la respiración del trigo,

el fuego reunido en la cintura,

un beso abierto en la sombra,

todo le dolía:

la frágil y dulce y mansa
masculina agua de los ojos,

el carmín derramado en los espejos,

los labios,
instrumentos de la alegría,

de tanto que los quería:

los dulcísimos melancólicos
magníficos animales amedrentados,

un verano difícil
en altos lechos de arena,

el asta delicada de un suspiro,

el comercio de los dedos en ruina,

el arpa inacabada
de la ternura,

un pulso claramente pensativo,

le dolía:

en la víspera de ser hombre,
en la víspera de ser agua,
el tiempo ardido,

ruiseñor estrangulado,

mi amor: mora blanca,

el río
inclinado
hacia las aves,

la desnudez compartida, los juegos matinales,
o si prefieren: nupciales,

el silencio torrencial,

la reverencia de los mástiles,

en el intervalo de las espadas

un niño corre
corre en la colina

tras el viento,

de tanto que los quería,
todo todo le dolía.


Eugénio de Andrade, Oscuro dominio, Hiperión, 2011.
(Traducción de Blanca Cebollero y Daniel Pelegrín.)

domingo, 16 de octubre de 2011

little wing



Well she's walking through the clouds
with a circus mind that's running round.
Butterflies and zebras and moonbeams
and fairy tales,
that's all she ever thinks about.
Riding with the wind.

When I'm sad, she comes to me
With a thousand smiles she gives to me free.
It's alright, she says, it's alright.
Take anything you want from me,
anything.

Fly on, little wing.

(Ella camina entre las nubes / con esa mente circense disparatada. / Mariposas y cebras y rayos de luna / y cuentos de hadas, / eso es todo en lo que piensa. / Cabalga con el viento. // Cuando estoy triste, ella viene junto a mí / con un millar de sonrisas que me regala. / Todo va bien, dice, todo va bien. / Toma lo que quieras de mí. / Lo que quieras. // Vuela, "Pequeña ala".)

miércoles, 12 de octubre de 2011

garabato 9


te pasas la vida esperando no sabes bien qué hasta que caes en la cuenta de que toda espera es una enfermedad y que el final de toda espera es la enfermedad final

lunes, 10 de octubre de 2011

erotismo y muerte

« Dans l’ombre, il arrivait que nous nous cherchions. Nous nous regardions les yeux dans les yeux : non sans crainte. Nous étions liés l’un à l’autre, mais nous n’avions plus le moindre espoir. À un tournant du chemin un vide s’ouvrit au-dessous de nous. Étrangement, ce vide n’était pas moins illimité, à nos pieds, qu’un ciel étoilé sur nos têtes. Une multitude de petites lumières, agitées par le vent, menaient dans la nuit une fête silencieuse, inintelligible. Ces étoiles, ces bougies, étaient par centaines en flammes sur le sol : le sol où s’alignait la foule des tombes illuminées. Je pris Dorothea par le bras. Nous étions fascinés par cet abîme d’étoiles funèbres. Dorothea se rapprocha de moi. Longuement, elle m’embrassa dans la bouche. Elle m’enlaça, me serrant violemment : c’était, depuis longtemps, la première fois qu’elle se déchainait. Hâtivement, nous fîmes, hors du chemin, dans la terre labourée, les dix pas que font les amants. Nous étions toujours au-dessus des tombes. Dorothea s’ouvrit, je la dénudai jusqu’au sexe. Elle-même, elle me dénuda. Nous sommes tombés sur le sol meuble et je m’enfonçai dans son corps humide comme une charrue bien manœuvrée s’enfonce dans la terre. La terre, sous ce corps, était ouverte comme une tombe, son ventre nu s’ouvrit à moi comme une tombe fraiche. Nous étions frappés de stupeur, faisant l’amour au-dessus d’un cimetière étoilé. Chacune des lumières annonçait un squelette dans une tombe, elles formaient ainsi un ciel vacillant, aussi trouble que les mouvements de nos corps mêlés. Il faisait froid, mes mains s’enfonçaient dans la terre : je dégrafai Dorothea, je souillai son linge et sa poitrine de la terre fraiche qui s’était collée à mes doigts. Ses seins, sortis de ses vêtements, étaient d’une blancheur lunaire. Nous nous abandonnions de temps à autre, nous laissant aller à trembler de froid : nos corps tremblaient comme deux rangées de dents claquent l’une dans l’autre. »

Georges Bataille, Le bleu du ciel (1957)




Y, en el espacio de los muertos, hacerse a un lado del camino buscando el lugar propicio, dar esos diez pasos que dan los amantes. Amarse en el cementerio, la rabia y el deseo revueltos, la piel erizada por el frío nocturno y por el estupor de ese acto imprevisto e irreprimible. El cuerpo clavado en el cuerpo deseado, las uñas hundidas en la tierra. Mudas, las estrellas, como ojos de una mirada extinta, parecen codiciar la luna doble de esos senos. Bataille, erotismo y muerte: la vida en su explosión donde ya no hay vida. Tan bello como inquietante.

miércoles, 5 de octubre de 2011

truncado

Y aquel domingo bajamos hasta el canal de la fábrica de papel, buscamos entre la maraña de juncos como quien abre mechones de greñas adheridos al rostro deseado. Era allí, estábamos seguros, en algún recodo de aquel sucio brazo de agua tenía que aparecer. Pasos en falso arriba y abajo, arañazos, tropezones, pistas engañosas; hasta que Abe resbaló y, abrazando unas cañas para no caer al agua, abrió una ventana en la espesura. Soledad mohosa, con mil hendiduras y cicatrices, la vieja góndola seguía varada en la orilla del canal, como hacía un año. Celso y yo sabíamos que en su fondo, bajo el banco de popa, palpitaba aún la caja.

viernes, 30 de septiembre de 2011

garabato 8


qué arduo pensar que toda pretendida liberación moral más allá de las convencionales rebeldías puntuales está abocada al más estrepitoso fracaso en el momento en que también ella puede convertirse en convención y norma

miércoles, 28 de septiembre de 2011

vamos del miedo a la mierda

Los mercados tienen miedo. Los mercados, esos especuladores que han convertido el mundo en un casino, están nerviosos. Temen no poder ganar más y más, y les importa poco el sacrificio que se ofrece en su nombre. A diferencia de los dioses griegos, que se contentaban con una hecatombe (o sea, con el sacrificio de cien bueyes), a los nuevos dioses ni siquiera les contenta una hecatombe (en el sentido actual de catástrofe humana) social: son impasibles a la desigualdad o a la injusticia. No es que no tengan “corazón”, sencillamente no tienen ojos para lo que no da dinero. No ven más allá de sus ganancias, sus anteojeras. Su miedo es como el del mulo que pisotea todo cuanto queda fuera de su campo de visión.

Lo peor de todo es que su miedo es contagioso: los bancos y las instituciones financieras ya están hace tiempo contagiados por ese miedo. Y tras ellos las empresas y los gobiernos. Es por miedo que aquéllos dan órdenes (recomendaciones, dicen) y éstos sacan las tijeras. Es por miedo que ahora se considera un gasto lo que sigue siendo un derecho: el acceso igualitario a la salud, la educación, el transporte, la cultura, etc., algo que sólo puede garantizar el servicio público de calidad. Es por miedo que quieren privatizar todo lo privatizable y convertir nuestros derechos en negocio. Por miedo a no ganar todo lo posible. Y cualquier cosa es una fuente posible de ganancia. Imaginad: dentro de unos años, si todavía podemos viajar a Atenas, encontraremos que la Acrópolis pertenece a Goldman Sachs o a cualquier banco alemán, pues a este paso el estado griego va a tener que vender su propio patrimonio. ¿Suena a boutade o a exageración? A mí no me lo parece. Se empieza por aplicar un ERE a los funcionarios públicos, como si fuesen empleados de una multinacional, y se sigue por vender la riqueza material e inmaterial de un país, cualquier cosa con tal de aplacar los miedos. Pero el miedo de los mercados parece no tener límites, se retroalimenta en tanto que es motor de lucro: ¿cómo poner fin a ese miedo, real o fingido, que da tan buenos frutos?

Todos tienen miedo: los mercados, los bancos, los organismos financieros, los gobiernos nacionales y regionales, la oposición, los medios de comunicación de miedos. Y ese que tienes enfrente, y acaso tú mismo, y yo tantas veces, tenemos miedo a quedarnos sin nada, por poco que tengamos. Y poco a poco el miedo que nos van inoculando como un veneno nos vuelve desconfiados y apáticos, nos enroscamos en nuestra concha precaria. Como el ratón paralizado ante la serpiente, pensamos que es inevitable, que ellos son los que mandan, que no podemos nada contra su voracidad. Y por miedo a perder nuestro dinero perderemos nuestros derechos. Y así, de miedo en miedo, nos iremos todos a la mierda.

lunes, 19 de septiembre de 2011

certi angoli segreti



existen
lo voy sabiendo
ciertos ángulos secretos
donde los dedos pulsan el centro
lugares donde el ojo se ciega de ceniza
y alcanza en la ceguera el vértigo de las visiones
espacios fragmentarios como esquirlas o espejos rotos
ruido de fondo como ecos de la historia no narrada existen
vértices de ruina ocultos bajo la fina cáscara del oro
capaces de contener toda la derrota del mundo
el rumor tenaz de cuanto pudo ser y no fue
reversos del presente a cada paso
ciertos ángulos secretos
lo voy sabiendo
existen

domingo, 18 de septiembre de 2011

martes, 13 de septiembre de 2011

noboda

Tras tantos años de convivencia, decidieron nocasarse. Alquilaron un local y organizaron una cena de noboda, a la que invitaron a todos los amigos y a algún familiar. Los convidados acudieron vestidos de rigurosa etiqueta: en unos se leía claramente “Lavar en frío y del revés”, en otros se indicaba talla y precio, o “made in China”. Bailaron, ebrios de zumo de papaya, al son de un impromptus dodecafónico. De aquella ceremonia no dimanó documento alguno en el registro de parejas nocasadas.

jueves, 8 de septiembre de 2011

decidir

Hablando del civismo y la rebeldía firme de Islandia ante las directrices del FMI y otras instituciones garantes del sistema, el escritor e historiador portugués Rui Tavares cita una frase de Platón que se lee en numerosos escaparates de librerías de la isla nórdica: "El castigo por no querer participar en la política es acabar gobernado por personas peores que tú".

Somos cada vez más los que pensamos que tenemos no sólo el derecho, sino el deber de decidir sobre los asuntos que nos atañen a todas y todos. Por ese derecho es por lo primero que deberíamos luchar, y eso implica despojar a la clase política de su condición de casta privilegiada y "representativa". Para alcanzar la democracia real es preciso borrar la impronta pesada de este feudalismo posmoderno que constituye la espina dorsal de nuestros sistemas.

O nos acercamos a esa capacidad de decisión, o nos lo roban todo. Están en plena tarea de derribo. La desigualdad que se avecina da pavor. Si no nos queda espacio para la decisión, ¿dónde acabaremos refugiándonos, si es que queda lugar para la huida?

lunes, 5 de septiembre de 2011

garabato 6


que todo es puro y simple azar y que estamos aquí por los pelos o tal vez habría que decir que estamos aquí por las uñas pues el azar es un viejo de uñas largas con las que araña la piel del tiempo y del mundo

miércoles, 31 de agosto de 2011

Sète, de la poesía al juego


Voix Vives, Festival de poesía del Mediterráneo: Qué extraño haber encontrado una vez más, en las calles conocidas de Sète (porque no vinimos a esto), en el Quartier Haut y en el puerto, como el verano pasado, entre los olivos y las esculturas de papel maché, tantos poetas de todo el Mediterráneo, performances, música en la calle, dramatizaciones. El espacio de los coches ocupado por árboles y palabras, polifonías entre el francés, italiano, español, portugués, árabe, griego, serbocroata, turco, albanés y otras lenguas; con violochelo, laúd, contrabajo o acordeón de fondo. Extraño, además, porque hay algo contradictorio en un festival de poesía: uno tiende a asociar la palabra poética con la soledad y la búsqueda interior, pero también es cierto que un encuentro de poetas y lectores puede ser una experiencia fértil y agradable (aparte de la música y las actuaciones más teatrales, que le dan otro valor).

Entre los poetas que pude escuchar (lástima la ausencia de Antonio Gamoneda, que no pudo acudir), destacaría, por motivos distintos y con sensibilidades diversas, al chipriota Vakis Loizides, al iraquí Abdul Hadi Sadoun (que ha vivido en España y escrito también en español), a la portuguesa Maria João Cantinho, al tunecino Moncef Ouhaibi y, por razones diferentes a la propia emoción poética (más vinculadas a la capacidad performativa y al contenido de denuncia), al angoleño Nástio Mosquito.

Pero no sólo era el festival de poesía, ni siquiera la música en la calle: era el espacio modificado para la palabra. Era Sète de otra manera: el tablero de juego abierto, ahora más, a la improvisación y a la sorpresa.

jueves, 21 de julio de 2011

Sète





y de nuevo en Sète, como quien entra en un relato aunque esta vez sea sólo para unas pocas semanas: Sète, Hesta, ciudad real imaginada más allá de fronteras y dimensiones, Mediterráneo entre Onetti y Lobo Antunes, no la urbe multiplicada en espacios, sino el espacio local abierto a la sugerencia, lugar de la fisura,

lunes, 18 de julio de 2011

garabato 5


si todo todo se marchita y la ceniza aún guarda un rescoldo del cuerpo aprende a germinar en cualquier tierra

lunes, 11 de julio de 2011

lúdico

Lucido lúcido, lucubras, lucero, ludibrio, ¡lunático! Luego, lúbrico, lujuria, lupanar luminas, ¡lumbrera! Lucífugo luciferino, luchas lucrando lujos. Lúgubre lugareño, luciérnaga luctuosa: ¡lunes, lunar, lupino!

(A DSK, que saldrá airoso de su affaire)

viernes, 1 de julio de 2011

garabato 4


cómo pesa un nombre y qué lastre para toda la vida _ si fuésemos un poco inteligentes dejaríamos de ponernos nombres y nos llamaríamos según el brillo de cierta mirada o por la intensidad de un gesto o acaso por el ritmo del habla o del cuerpo al andar o al menos usaríamos nombres diferentes acordes con el pulso del momento y con quienes creamos ser entonces

jueves, 30 de junio de 2011

Aferrar como apartando, a fin de abrir mejor. Hacer de las dos concavidades una sola, del mismo modo que el pintor esparce con un grueso trazo. Moverse de abajo arriba, de atrás a delante, de sur a norte, entre los bordes hirsutos. Recorrer el surco una y otra vez hasta crear en el sur un hoyuelo blandamente receptivo, como reclamando –se diría– entre balbuceos una atención mayor. Y en el norte, un tenso brote abotonado, henchido y tembloroso, a punto de estallar hacia adentro, hasta el extremo de la última de sus raíces.

Luis Goytisolo, Diario de 360º (2000), ed. Siruela, 2010, p. 102.

En esta ¿novela? encuentro al mejor Luis Goytisolo, más allá de su gran obra Antagonía, que me pareció asombrosa y excelente, pero también a ratos plomiza (lo cual es, probablemente, más una carencia mía que de la propia tetralogía). Hay un dominio de la escritura fragmentaria que ya quisieran algunos afterpoperos (ojo, algunos), un giro de un año a través de fogonazos narrativos, poéticos o eróticos como el fragmento que cito arriba, autobiográficos sin caer en la autorreferencia ombliguista, metaliterarios, etc. Hay hilos conductores (de argumentos, temas, tonos), pero también fragmentos inconexos que mantienen en general un gran nivel literario.
Lejos de la postmodernidad blanda que nos domina, que entre banalidad y balanidad parece volver a poner en primera línea el ego del autor por encima del texto, las propuestas teóricas y los comentarios por encima de los resultados literarios, Goytisolo (probablemente sin pretenderlo) da una lección anticipada de maestría con este libro. Y recuerda, además, que la mejor literatura es la que, además de dar placer, aviva las ideas, amplía el perfil de las preguntas desde el centro de la propia creación literaria, no desde sus márgenes.

martes, 28 de junio de 2011

la llorona



En esta versión de la canción tradicional mexicana, Charles Lloyd hace llorar a su saxo tenor. En estos días, en la escucha imagino que soy el saxo tenor de Charles Lloyd.

lunes, 27 de junio de 2011

garabato 3


cuida tu lenguaje mejor de lo que cuidarías un cuerpo amado _ porque el lenguaje es un cuerpo que engendra cuerpos _ un manantial inagotable que configura el mundo _ cría a tu lenguaje como a un perro fiel y enséñale a traerte el hueso a orinar fuera de casa enséñale a darte la patita al lenguaje _ y no te alarmes si a la noche el aullido helado del lenguaje yela la luna

sábado, 25 de junio de 2011

cercos (Guantánamo, todavía)

No sabes dónde estás, ni vas sabiendo quién eres, sólo sabes que te llevaron allí con los demás, hace mucho tiempo, no sabrías decir cuánto, dos o tres años o toda la vida, y que te preguntan, a diario te gritan, te golpean, te humillan (pero tú tambien has humillado, has golpeado, has gritado a otros en un lugar lejano a ese lugar ((una isla en el interior de otra isla, y ésta en una isla mayor y alrededor sólo el mar (((pero qué lejano el mar cuando el único horizonte son los cuatro tabiques de esa celda, cuando por todo recuerdo ((((en aquella aldea estaban Marwan y Nureddín, todos habían venido a luchar por lo mismo y creían en lo mismo, pero tú, ¿creías de verdad? Había que demostrarlo, y qué mejor modo que dar la vida (((((pero la vida, qué es la vida, cómo arrebatarla así cuando tú mismo has llorado la barbarie en nombre de tanta mentira, por qué la vida como moneda))))), porque la vida verdadera está en otros jardines, te decían, donde sólo los más osados y los puros llegan)))) el mar es aquel verano en casa de tu primo Omar en Aqaba, sus trofeos de pesca submarina y el viaje de regreso, desierto adentro, con el mar en la mirada))), esa base limitada es una isla dentro de otra isla, y de tan adentro está más afuera, afuera del mundo y de toda ley)), también tú has engendrado el miedo y la sangre y el espanto), a diario escupen sobre el libro que adoras y te dicen demonio, y tú no sabes ya quién es un demonio, si vosotros o ellos, si los que estáis dentro o los de afuera, demonios uniformados, sin palabra ni ley ni humanidad.

jueves, 16 de junio de 2011

garabato 2


adónde va cuanto perdemos _ en qué lugar o no lugar buscarlo _ en qué limbo proyectar el reencuentro con las pequeñas presencias que un día fundaron nuestra vida _ la peonza de madera coloreada que volaba en espiral ante tu asombro _ la jirafa de peluche con su cuello propicio al abrazo _ el cronómetro ruso extraviado en su cuenta precisa _ un velero sin velas que naufragó en la balsa el último verano de la infancia _ en qué isla de la memoria hallarlos

martes, 14 de junio de 2011

Tobi

No vuelvas a comportarte de ese modo, Tobi, despreciable saco de pulgas: me obligas a castigarte en tu rincón o a usar la correa, y después te lamentas, o peor, me reprochas que te haya quedado una marca visible porque temes que pueda verla cualquier compañero de departamento. Siempre el qué dirán, Tobías, ese miedo estúpido a no ser un catedrático normal. Como si fueses el único que ladra o cría garrapatas. Y ahora venga, dame la patita, ¡dame la patita!

sábado, 11 de junio de 2011

garabato 1



una difusa conciencia de haber nacido me indica que todo conocimiento del origen no es más que relato y mirada _ alivia saber que no es preciso tener memoria de la respiración para seguir abriendo el pecho _ que no se requiere tender celadas al aire _ aunque de improviso notamos que nuestra identidad es un nuevo latido sístole diástole repetido flexible _ que nuestra mirada como nuestra memoria son al tiempo y en el tiempo proyecciones y que el cuerpo del origen no es más que un cuaderno en blanco presto a acoger los primeros garabatos los sinuosos balbuceos

viernes, 10 de junio de 2011

libres para todo



acaso este diálogo improvisado: los rudimentos de un lenguaje compartido, una frase que gira en torno a la siguiente o la respuesta a una pregunta no formulada,
una propuesta que deriva hacia la omisión: libres para todo,
para llegar tarde al día señalado,
para darle otro nombre a la desgracia,
para invertir costumbres normas convenciones,
para creernos libres y escribirlo,
libres para todo,
libres
hasta para ser esclavos

jueves, 9 de junio de 2011

jugar

Siempre me dejan fuera, por torpe o porque les caigo gordo, o porque ando siempre pensando en mis historias y no pongo atención en el partido, por eso nunca puedo jugar: No, tú no, Remi; pero cada vez que la pelota salta la verja me piden que vaya a buscarla: Veeenga Reeemi, si la traes te ponemos de árbitro; aunque casi nunca me ponen de árbitro, y si me ponen no duro ni cinco minutos, hasta que grito ¡Córner!, entonces me quitan porque los que defienden no están de acuerdo, o porque se cansan de verme jadear arriba y abajo del campo; pero yo voy de todas formas, porque no tengo nada mejor que hacer o porque soy dócil, como dice papá: Hijo, es que eres muy dócil; yo voy y busco el balón para que sigan jugando sin mí, así todos los recreos y así hoy: la pelota vuela sobre la barrera de abetos y Casal me grita: Remi, campeón, trae el esférico, y yo miro a todas partes por si el conserje o el profe de guardia están vigilando, el Gallo me hace la espuela y salto la verja: Venga busca, busca, sabueso, me gritan desde dentro; ya estoy fuera y me señalan el callejón de la parroquia: Se ha metido por allí, dice el Gallo detrás de la alambrada, y yo corro y corro pero no la veo, el callejón está desierto y no la veo, dónde se ha metido la pelota; entonces veo las piernas, esas piernas como palillos plegados al fondo del callejón, en el portal de la sacristía esas piernas dobladas y entre ellas el balón: Ah el balón, lo tiene ése, y corro hasta el fondo: La pelota, jadeo, pido, esa pelota; su pelo son largos mechones sucios y tiene la cara chupada y pálida como un zombi; me mira con ojos de perro apaleado; da miedo, pero más miedo me da volver sin la pelota, las manos vacías y el final del juego, así que le digo otra vez: Dame la pelota, y él con sus ojos de perro agarra una bolsa de plástico y respira dentro, respira pero no suelta el balón de entre sus piernas, respira, sí, el pegamento de la bolsa, y me mira otra vez como si no me hubiese visto antes; La pelota, le digo, y él asiente despacio: Es mía, dice, y yo: Que no, que me la des, y él: Que te lo crees tú canijo, es mía, masculla, yo también quiero jugar, dice, vuelve a respirar ahí dentro, ahora más profundamente, mientras sus piernas se aflojan, se separan despacio, y la pelota se desprende y bota hasta mis manos: sin mirar atrás corro, corro, corro de vuelta: Y yo también, grito, yo también quiero jugar.

miércoles, 8 de junio de 2011

No existe aún la libertad donde una pretendida democracia puramente formal es impuesta a modo de institución en una población que no sabe en qué consiste la libertad, que bajo la sola denominación de ésta es gobernada de una forma dictatorial y, en el estadio de la era técnica, vive un régimen totalitario.

Karl Jaspers, La bomba atómica y el porvenir del hombre (1958).

Más de cinco décadas después, esta frase tiene plena vigencia. Leí fragmentos de este libro hace unos quince años (no recuerdo que me llamara realmente la atención, aparte de esa frase); ahora, buceando en viejos cuadernos, rescato la cita para compartirla. La democracia institucionalizada, acartonada, apenas nominal, se está poniendo en cuestión estos días. Somos ciudadanas y ciudadanos, no meros clientes. No tienen derecho a timarnos, y se lo recordaremos de nuevo el día 19. Tal vez, como decía Jaspers, no sepamos en qué consiste la libertad, pero seguimos imaginando cómo es, cómo sería.

lunes, 6 de junio de 2011

apenas memoria

Helena Almeida, Tela habitada (1976)


¿estabas tú del otro lado? / estaba mi figura / ¿tu cuerpo? / no, sólo su imagen / pero eras tú / era, con mis uñas y mis pérdidas / ¿y más tarde? / más tarde nada: sólo el espacio vacío / ¿vacío? / sí: sólo inminencia, inmanencia / comprendo: apenas memoria

viernes, 3 de junio de 2011

a estas alturas

En estos días en que tanta gente se ha echado a la calle para exigir lo obvio, para pedir que la democracia no se quede en este simulacro, para exigir que los políticos representen a la ciudadanía y no a los intereses del poder, da rabia ver cómo seguimos manteniendo a personajillos que se dedican a reescribir la historia desde sus cavernas académicas.
Para empezar, el Diccionario biográfico español que acaba de publicar la Real Academia de la Historia deja fuera a las mujeres (salvo a algunas glorias del santoral ultramontano), siguiendo la tradición dieciochesca de honrar a los “varones ilustres” de la patria. Entre otras perlas, el Diccionario da lustre a la imagen de Franco (no se le califica de dictador), y suaviza la dureza de su régimen, que describe como “autoritario pero no totalitario”. No es cuestión de matices, sino puro falseamiento interesado, claro afán de limpieza de un régimen dictatorial y de un tirano sanguinario. Si al franquismo no se le atribuye el calificativo de dictadura, por contraste, el último gobierno de la II República, el del socialista Juan Negrín, se tilda de “prácticamente dictatorial”.
De haber sido sufragada por una fundación privada, la publicación de esta obrita sería lamentable, pero no escandalosa. Si resulta indignante es porque esa Real Academia de la Historia, institución obsoleta y ultraconservadora, está mantenida con fondos públicos, y este deplorable Diccionario hagiográfico ha sido costeado por el bolsillo de los contribuyentes.
Más allá de la corrección necesaria de las entradas de ese diccionario, lo cuestionable es la propia existencia de esa Academia. Como ha dicho con acierto Julián Casanova, los historiadores no necesitan guardianes de las esencias de la historia. La Academia no es el órgano institucional de los historiadores (¿acaso lo es la RAE respecto a los escritores?), sino un club de revisionistas. La Academia, a lo sumo, es idónea como objeto de estudio historiográfico, pues es muestra de cómo instituciones de esa índole han servido al poder desde su discurso de reconstrucción y andamiaje de las fuerzas vivas de la tradición más ultraconservadora, que ha gobernado este país durante buena parte de su historia.
Si no queremos que una institución así rediseñe nuestra historia a su antojo, si no queremos que una vez más se devuelva a los vencedores el privilegio de escribir la historia, tenemos el derecho a exigir que, al menos, se les retire toda subvención pública. En última instancia, cabe preguntarse por la necesidad de mantener instituciones públicas caducas e inútiles como ésta, que en tiempos de crisis deberían ser el objetivo prioritario de la tijera presupuestaria.

jueves, 2 de junio de 2011

delirium

Tras la última copa de vino se oculta Saturno. Cuando el último trago alegra mi garganta, el último hijo devorado maldice al padre o primer dios en un grito ahogado. Tropiezo, ebrio, con el quicio de la puerta, y vomito en la alfombra de la biblioteca. Como sombras reptiles los masticados dioses se ayuntan bajo los anaqueles. Saturno, abrumado, los busca voraz por las esquinas, en los vanos de mis arcadas. Ahíto, me acurruco en el suelo: ovillo de espanto. Junto a mi rostro inmóvil, efímeras, nerviosas formas en fuga tantean el miedo. Corretean, me rozan el pelo y tropiezan con mis manos sin apercibirse, como si yo fuese un objeto inerte, como si estuviese muerto: Todos los dioses se han vuelto cucarachas.

miércoles, 1 de junio de 2011

alguna vez Thomas Mann dijo que las cosas andarían mejor si Marx hubiera leído a Hölderlin; pero vea usted, señora, yo creo con Lukács que también hubiera sido necesario que Hölderlin leyera a Marx

Julio Cortázar, Prosa del observatorio

(Aunque yo no estoy tan seguro de ese hubiera sido necesario.)

martes, 31 de mayo de 2011

utopía real ya

La democracia real que por fin está siendo reclamada en la calle tiene ecos de utopía. No porque sea inalcanzable o un mero ideal, sino porque la democracia oficial a la que se opone ha alcanzado ya el rango de la peor de las distopías. Si la utopía suele vincularse a la ficción, también es hija de la ficción más negra la que nos imponen como realidad intangible, como el "esto es lo que hay". Habrá que seguir luchando por lo evidente, si no queremos acabar viviendo en el mundo ideal de Standard & Poor's. ¡Utopía real ya!

lunes, 30 de mayo de 2011

debo decir que

Claro, no hace falta decir nada. Había que poner la primera piedra, el punto cero. Volver de un paseo nocturno, el viento en las ramas todavía dentro de la cabeza, memoria del río manchado de luces, y empezar por aquí. Empezar diciendo que seguiré susurrando, aunque acaso nadie escuche. Acaso.